En 1075 ya hay constancia de la primera iglesia en el Monasterio de Santa María de Bañares. Inicialmente era un Monasterio autónomo y posteriormente en el año 1082 pasó a depender del Monasterio de san Millán. A mediados del siglo XVI, aún se mantenía en pie y en ella hacían estación de Rogativas. De ella no queda recuerdo.